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FAMILIA

Adolescencia. Philip Barantini. Gran Bretaña. Neflitx. 2025 La familia es una red de lazos lábiles. Nunca fue posible pensar una construcción entre los lazos de parentesco. Ni en la época clásica en donde la obediencia podía llegar a ser una promesa. La serie de Barantini exhibe el hueco más oscuro a través del cual se escapa la figura de n hijo y de una sociedad que nunca está dispuesta ni a la simetría ni a la sumisión. Un crimen resulta causa y consecuencia del “desajuste” parental. Los hijos siempre ponen a prueba la autoridad; buscan hacer trastabillar un orden impuesto sin consentimiento. Desde el momento que los hijos aprenden a caminar por sus propios medios eligen y también revisan los patrones del orden. La escuela siempre fue un refugio de control y también de “asilo” de la ira por la crueldad de lo externo. Adolescencia, la serie de Netflix, tensa toda búsqueda de culpables. Sus diálogos recaban en lo imposible de encontrar responsables. En muchos casos se hallan “víctimas”...

UNA AUSENCIA MUY PRESENTE

 Aún estoy aquí. Walter Salles. Brasil. 2024 Salles narra la historia frecuente del poder y de la opresión. Cuenta con imágenes potentes que exhiben el dolor de la ausencia. La escena inicial de Todavía estoy presente da cuenta de una mujer en el agua, su cabeza sale a la superficie bajo un cielo en el que sobrevuelan helicópteros. Salles da indicios, señales de tensión que crecen poco a poco. Él maneja con habilidad cómo diseminar los sucesos para crear “clima” de asfixia. Quizá la linealidad del argumento consiste en no dar pausas, en no crear demasiados “hiatos”. La represión de la dictadura para sostenerse y la de la resistencia para encontrar su voz tampoco tienen calma. En la película todo se agita: las camionetas blindadas en la calle, los recortes periodísticos y las fotos guardados en cajas. La cautela familiar es una estrategia para sobrevivir y poder “enterrar” a los muertos. Esa mujer del inicio logra sacar medio cuerpo afuera para poder sobrellevar la pérdida junto a s...

ATRAPAR AL ESPECTADOR

Mullholland Drive. David Lynch. Estados Unidos. 2001. MUBI Una carretera es un desplazamiento espacial y temporal. Lynch logra suspender la atención del que ve. Todos estamos en una ruta para poder escapar de lo cotidiano. En Mullholland Drive nada está dispuesto por azar. La habilidad de un director no es sólo lo estético sino en disponer de una estrategia para captar: hay en Mulholland una imposibilidad de prever. Las consecuencias de los sucesos nunca están al alcance del que observa los acontecimientos. Ninguna respuesta de los protagonistas es esperable. Lynch traza un camino para lo inimaginable. En ese sentido, la película destruye lo “maniqueo” del cine y se vincula con  los personajes a quienes se les escapan los objetos de las manos, como la bola Rosebud, del Ciudadano Kane, de Welles. Si hay algo que sí se puede sostener en Mulholland  es lo disperso: todo es fuga inasible. Quizá los personajes “huyen” también de ser “caricaturas” del cine convencional, en los se se...

SUERO

 Sons. La fura dels baus. Sala sin piso. GEBA. Algo más de sesenta minutos alcanzan para ser bombardeado con efectos lumínicos, visuales y auditivos. Hoy en día hablar de propuestas irreverentes y disruptivas resulta insuficiente: lo estético pareciera no contar con un límite. El atributo de lo inabarcable de la “escena” de alguna manera puede consistir en un arma de doble filo. El artilugio de los “efectos” para conmover o (des) anestesiar cuando es desmesurado tiende a repetirse y a crear aburrimiento. Este último programa de La fura adolece, a mi entender, de ausencia de clíma -se salva el momento del célebre y remanido monólogo de la eterna duda del hombre sobre su existencia- esa cúspide que logra que no todo sea una llanura, una interpelación al humano espectador que escapa entre la oscuridad y la avalancha de actores que representan y auguran lo “no convencional”. Entonces, con qué nos vamos después de “ver” Sons? Creo que nos retiramos con la sensación de caer en la peor ru...

CONVIVIR CON LO HORRIBLE

 La chica de la aguja. Magnus Von Horn. Dinamarca. 2024. MUBI    En la producción estética hubo y seguro habrá ejemplos que dan cabida al problema de qué hace el hombre con el hombre. Con respecto a la degradación que provoca la guerra, Georg Buchner en el año 1919 ha escrito el drama Woyzeck: la descomposición del soldado para convertirlo en elemento de laboratorio. Von Horn crea personajes que  se mueven entre la belleza y los rostros degradados por el sufrimiento. Si bien la trama de Ls chica de la aguja transcurre en Copenhague de principios del siglo XX el tópico de “moverse en la clandestinidad” para negociar con los bebés parece no agotarse en el presente. El tema de la maternidad y lo ilegal es el adecuado para Von Horn, fija imágenes en blanco y negro y caras que representan el espanto y la condena social. Un poco más avanzado el siglo XX, pero en Inglaterra,  Mike Leight en el secreto de Vera Drake cuestiona los límites del delito. La chica de la aguja...

LA VOLUNTAD Y LO CASUAL

 Golpe de suerte en París. Woody Allen. 2024 Se puede pensar que el crimen es el origen de la existencia. Freud ha escrito bastante literatura sobre el asesinato de un padre primitivo y sobre cómo el ser humano intenta desprenderse de esa huella ancestral. La literatura clásica revisó el tópico del delito. Virgilio en siglo I Ac. En su famosa Bucólica IV también refiere al viejo asesinato y da pie a que la doctrina católica hable de un padre cristiano asesinado por los pecadores humanos. Allen investiga sobre las contingencias y la voluntad del hombre en seguirse arrastrado por una “red” hasta asumir la total decisión en lo eventual. De esa manera, pareciera que absolutamente nada es imprevisto y que, por ende, todo inicio exige una “continuidad” fatal. Allen selecciona con su habitual maestría perfiles: la escritura es un arma de doble filo. No hay un verdadero límite entre la ficción y la realidad. En efecto, la trama de una novela es una pesquisa para dar con un delincuente y el...

VER DETRÁS DE LAS PALABRAS

 Austerlitz. Winfried Sebald. Anagrama. 2004 Desde las primeras líneas de Austerlitz el lector se somete a la trama y al recorrido que propone Sebald. Austerlitz no es una trama, una expansión de un drama tradicional; es una reconstrucción histórica y arquitectónica de una Europa Central que lucha por no diluirse en la memoria. El territorio en Austerlitz es un recurso imprescindible: se viaja a través de ciudades, museos, bibliotecas y estaciones de tren devastadas por la guerra. Aquello que todavía subsiste a la depredación del propio individuo incomoda al hombre contemporáneo que vive todavía asustado por el paso de los aviones, por la aglomeración de pasajeros que quieren salir de su lugar de origen para entrar en la zona oscura de un presente que sacude tanto como el pasado. Sebald hace hincapié en los “restos” -como Freud en El malestar  en la cultura de 1930- aquello que lucha contra el tiempo. Austerlitz ayuda a sobrevivir rescatando el pasado, a no esquivar las decisi...